Posteado por: Hector Ledezma en: 9 Septiembre 2009
Por Héctor Ledezma

Dentro de la sexualidad, hay diversas prácticas que se consideran extremas, esto porque requieren una preparación especial, y porque dadas sus características, no son realizables por todas las personas, ya que además conllevan riesgos importantes.
Una de ellas es el fisting, que consiste en la introducción de una mano o brazo en el ano o la vagina, lo que la convierte en una práctica que requiere mucho cuidado, preparación y sobre todo mucha voluntad. En ningún caso se recomienda, ya que de acuerdo con soitu.es, cada pareja determina sus gustos y preferencias, pero si en algún momento se quiere realizar, las parejas novatas e inexpertas la pueden pasar mal.
El fisting es una práctica que para su realización puede tardar meses y hasta años para conseguir una penetración completa, ya que el cuerpo requiere de mucho trabajo y aún con lubricante, no es sencillo. De hecho para algunos la sola idea puede parecer perturbadora, por ello sólo cuando se sabe en qué consiste, los riesgos a los que se exponen y la confianza que hay en la pareja, decidirán si lo hacen o no.
De acuerdo con el blog “Eva al desnudo” de El País, leyes americanas prohíben el fisting por considerarlo obsceno y sólo se permite la penetración de 4 dedos, dicho post destaca la aparición de esta práctica en películas como Cruising en la década de los setenta. Asimismo resalta el uso de lubricante a base de agua o silicona, higiene, limado de uñas, entre otras cosas.
Principales riesgos
El sexólogo Miguel Alejandro Espinosa comenta:
“Tanto la vagina como el ano son músculos, por lo que es posible penetrar siempre que haya una preparación previa de ese músculo para su dilatación y relajación”.
Sobre los riesgos es imposible hacer una lista de ellos ya que “depende de muchos factores, sobre todo de la información que se tenga y la preparación con la que se lleve a cabo. En primera instancia tienen que ver de forma elevada las infecciones, ya que la mucosa rectal tiene bacterias de manera natural y pudiera tenerlas de manera patológica, así hay riesgos de parásitos, amibas, entre otras” comenta el sexólogo.
“En el caso de la penetración anal existe mayor riesgo de transmisión de VIH, por ello otra de las cosas a tomar en cuenta es que contrariamente a la vulva y vagina, el ano y recto no secretan lubricación fisiológica que facilite la relación sexual, tampoco estos músculos tienen una elasticidad que les permita dilatarse; entonces, la penetración anal debe ser practicada con sumo cuidado para evitar accidentes como hemorragias, desgarres, microtraumas de la mucosa, fisuras anales o daño al esfínter anal, es decir debe realizarse con lubricantes y de manera paulatina en lo que el esfínter “se educa” para ser dilatado” afirma Espinosa Díaz.
Asimismo de acuerdo con el blog “Eva al desnudo”, se han descrito casos de transmisión de hepatitis A y C asociados al fisting realizado sin guantes.
A esto se le suma la parte psicológica, donde si entre las personas que realizarán el fisting hay una libre decisión no hay riesgo, ni quiere decir que si lo practican tienen algún problema, más bien debe existir un conocimiento de su propio cuerpo, “no es una práctica para todos, y no por riesgos, sino por gustos de cada quien” dice el especialista.
El fisting es una práctica extrema por lo que implica, pero en general la sociedad mantiene limitadas las prácticas sexuales que considera “normales” y rechaza las que no tienen que ver con la procreación o la tradición. “Es una expresión de la sexualidad donde como en todas hay que tener un acuerdo y saber que la sexualidad tiene entre sus objetivos primordiales la expresión y la vivencia del placer”, comenta el sexólogo.
El especialista recomienda en caso de que alguien quiera iniciarse o probar esta práctica que se informen detalladamente, sobre todo con información específica que se puede obtener en consejería con un sexólogo educativo o clínico certificado. Además comenta que se puede iniciar con la penetración de objetos pequeños, o la introducción de 1,2,3 dedos y así sucesivamente por varias sesiones.
El fisting no es exclusivo de alguna preferencia sexual, es realizado tanto por hombres como por mujeres heterosexuales como homosexuales. Es incluido por 20minutos.es entre las veinte perversiones más soñadas, junto a la automutilación, cera caliente, asfixia autoerótica, automasoquismo, entre otras.
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