Posteado por: Hector Ledezma en: 22 Marzo 2009

La frecuencia y ritmo de las relaciones sexuales se decide en pareja; algunas veces se padece del deseo sexual inhibido, lo que perjudica la relación sentimental
Por Héctor Ledezma
El interés sexual en una pareja se puede ver interrumpido por cosas como el estrés, en las mujeres por cambios hormonales, ingesta de antidepresivos, fatiga, problemas en la relación, la educación sexual, prejuicios y formación religiosa. Sin olvidar que a veces la carga de trabajo ocasiona que no haya lugar para hacerlo.
La frecuencia con la que se tiene sexo puede representar el éxito o fracaso en una relación, más allá de si es correcto o no. Las parejas pueden tener gustos o necesidades distintas en cuanto a las veces para tener relaciones, por lo que de no compaginar, empieza el problema, y uno de ellos presenta deseo sexual inhibido.
Por otro lado es de suma importancia la sincronía en una relación, ya que de no ser así, la excitación se difumina hasta desaparecer. Los ritmos en el sexo son como los de la música: algunas veces son lentos y pausados, mientras que otras son más rápidos e intensos.
Sandra Pertot, sexoterapeuta y psicóloga clínica, autora del libro When your sex drives don’t match, desarrolló el concepto de los 10 tipos de líbido, donde de estar en uno de ellos, explicaría la situación. Entre estos se encuentran:
Sensual: Durante el acto sexual lo que importa es lo emocional más que el desempeño físico; el sexo conecta emocionalmente con la pareja. Lo ideal es que si la pareja se niega a tener relaciones lo diga abiertamente siempre que se lo pidas.
Estresada: Se siente el deseo pero se evita por la preocupación de no satisfacer a la pareja. Esa inseguridad puede provenir de un periodo complicado, enfermedad o algo donde el sexo no es prioridad. Lo recomendable es identificar las expectativas respecto al sexo.
Desinteresada: No importa el sexo, pudo haber una transición de la estresada a ésta, o de forma natural se tiene poco interés en él. Se recomienda hacer algo al respecto y buscar alternativas y razones para tener relaciones en lugar de lo contrario.
Dependiente: Necesita el sexo para sentirse amada y segura, lo que se explica porque posiblemente en la adolescencia se lo usó, ya sea mediante la masturbación o sexo con pareja, para evitar el aburrimiento. Lo mejor es buscar actividades no relacionadas a algo sexual.
Indiferente: No hay preocupación por no tener relaciones sexuales, se puede satisfacer el deseo fácilmente con la masturbación. Las prioridades son otras, puede ser el trabajo. Lo ideal es que se hable en pareja acerca de las formas para compaginar la vida profesional y las presiones.
Otros tipos son la erótica, adictiva, reactiva, autoritaria, compulsiva. El deseo sexual puede ser dispar por que no se le da importancia, se le adjudica más valor a cosas como la compatibilidad de personalidad, educación, estatus social y económico, los cuales no ofrecen garantía en el sexo.
Aunque parezca, no es exclusivo del género femenino, ya que existe también el deseo sexual inhibido en los varones, donde el sexo se convierte en una fuente de frustración y vergüenza; entonces el hombre decide renunciar y evita cualquier situación que pueda conducirle a un encuentro sexual.
De no tener una plena satisfacción mutua, es necesario acudir a terapia, para que pueda haber una solución, ya que de no hacerlo puede terminar en una infidelidad, o en separación definitiva, incluso en una extensa monotonía sexual.
[...] ¿Eres compatible con tu pareja?hectorledezma.wordpress.com/2009/03/22/%c2%bferes-compatible… por hectorledezma hace pocos segundos [...]
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