Posteado por: Hector Ledezma en: 18 Enero 2009
Desde épocas antiguas, los hombres son vistos como los proveedores, los activos, los que cuidan y, en el aspecto sexual, los que dan placer; esto se ha ido arrastrando, por lo que las mujeres son vistas como las sumisas y pasivas. Por lo tanto, en el terreno sexual, el hombre da, la mujer recibe; si hay satisfacción de las dos partes, a pocos les importa, pero si es el hombre el que no queda satisfecho y es causado por sí mismo, entonces las cosas cambian.
Muchos son los problemas sexuales que pueden presentar tanto hombres como mujeres, la mayoría de ellos con solución. Una de las claves para poder atender un problema es precisamente la conciencia de que se padece y la confianza para poder contarlo y tratarlo.
¿Disfunción o impotencia?
La disfunción eréctil, a la que también se le conoce como impotencia, es un problema que afecta a los hombres; se refiere a la incapacidad repetida de lograr o mantener una erección lo suficientemente firme como para tener una relación sexual.
Josefina Flores, sexóloga nos comenta: “La disfunción eréctil (DE), como su nombre lo indica, es el no poder tener una erección, pero cabe aclarar que no se refiere a casos aislados u ocasionales, sino a algo continuo; no me gusta llamarla disfunción, pues eso significa que todo se centra en ese hecho y los hombres pueden hacer más cosas.”
Causas
Principalmente, las hay de tres tipos y pueden estar combinadas o separadas. La primera es de tipo fisiológico u orgánico, su origen puede ser a su vez anatómico, genitourinario, endocrino, infeccioso, neurológico, vascular, por el consumo de sustancias adictivas y “causada por enfermedades como la diabetes, sobre todo avanzada, porque los vasos sanguíneos no se dilatan y no reciben suficiente flujo de sangre, por lo tanto no puede haber una erección.”
La segunda es de tipo traumático y tiene que ver directamente con fracturas. La tercera, que es la causante de la mayoría de los casos, es la psicológica; surge por diversos casos como la infidelidad, la eyaculación precoz, los miedos, entre otros; también el cansancio y estrés repercuten en una disfunción.
El problema de la disfunción tiene repercusiones psicológicas porque los hombres no aceptan que no “sirvan”, la mayoría están educados sexualmente para dar, satisfacer, y no lograrlo, repercute directamente en su ánimo.
¿Se cura?
La disfunción eréctil puede desaparecer con tratamiento y es diferente en cada caso. Lo primero es aceptar e identificar el problema, así como ir al médico para exponerle el problema y detectar si se tiene una causa física, traumática o emocional.
“Existe medicamento, pero el problema es que los hombres quieren una solución inmediata, llegan y quieren una pastilla y ya. Muchas veces no están bien diagnosticados y las dosis deberían ser distintas para cada paciente.
“Otras ocasiones, el hombre no necesita el producto y sin embargo lo toma; siente que no sirven y entonces toma la pastilla, esto le da la fortaleza y confianza, pero a lo mejor no la necesitaba: otros se la toman y esperan que la pastilla haga las cosas solitas”.
Es importante saber que un tratamiento con medicamento debe seguirse al pie de la letra y no olvidar que en una relación sexual interfieren dos personas y, sobre todo, no dejar de lado lo afectivo.
¿Y los jóvenes?
Hasta hace poco, la disfunción eréctil era considerada por muchos como un problema de “gente grande”, sin embargo, en los últimos años los casos en jóvenes son más comunes y recurrentes. En estos casos, las causas son psicológicas, más que orgánicas, pues en los adultos la edad influye, cosa que no pasa en los jóvenes.
“Puede estar causado, entre muchas otras cosas, por la visión que se tiene de sí mismo como hombre; ahora los hombres se fijan más en tener un buen físico, verse bien, por lo que toda esta necesidad de gustarle a alguien, crea presión y repercute en las relaciones.”
La sociedad nos marca la tendencia, la masculinidad cobra un sentido distinto, “si eres hombre, debes ser buen amante, y si eres buen amante, entonces eres hombre, en ti recae la responsabilidad, si eres aprehensivo y te lo crees, seguro te va a pasar.”
Si pasa una o dos veces, no es necesario alarmarse; sólo cuando sea algo recurrente y que pase de día de noche, con una y con otra persona, puede considerarse disfunción. A veces, ese problema nos revela otros, como que una relación va mal y simplemente ya no se es bienvenido.
No hay que confundir entre una disfunción eréctil y el no tener una erección de vez en cuando, siempre se hace la valoración tanto psicológica como fisiológica. Es importante decir que en una relación convergen muchas cosas y estar pendiente de si hay o no erección, perjudica más de lo que beneficia.
Si crees que tienes ese problema, no dudes en ir al médico, hablarlo con tu pareja (si tienes) y buscar ayuda para que esto no afecte en tu vida.
[...] La disfunción eréctil, un problema también de jóveneshectorledezma.wordpress.com/2009/01/18/%c2%a1otra-vez-no-pud… por hectorledezma hace pocos segundos [...]
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